martes, 14 de diciembre de 2010

Ser o no ser... (Cuánto de autoconocimiento)

Las cosas que me gustan y las que no.

ME GUSTA
NO ME GUSTA

La gente feliz
La luz y los colores
Los sonidos del agua
Las pequeñas cosas
El buen humor
La falta de color
El pesimismo
El aislamiento

El conocimiento
Los buenos razonamientos

Los vicios
El humo del cigarro
La mala educación

La amistad sincera
La capacidad de amar
La lealtad
La tolerancia
La libertad
La justicia
Las cosas turbias o entuertos
La violencia
La discriminación
La represión
La censura
La traición

El esfuerzo
La honestidad
La humildad
La dedicación
La manipulación
El oportunismo
El engaño


La utilidad
Lo novedoso e ingenioso


La buena comida
La naturaleza
La actividad física
Las lentejas
El sedentarismo
El encierro


Qué hacer cuando se impone la pregunta ¿cuánto de inconciencia y cuánto de profundidad hay en mis principios éticos? ¿Soy realmente consecuente con mis actos? La lista de mis gustos y disgustos habla por sí sola. He sido sincera conmigo misma a la hora de redactarla. Me considero una persona de principios firmes, inclusiva, tolerante con los demás y respetuosa de la diferencia. Trato de ser fiel a mi misma que es ser fiel a lo enunciado en mi lista y actuar consecuentemente.
Pienso que el autoexamen es válido como punto de partida para aprender a reflexionar y también para usarlo como herramienta y analizar situaciones y actuaciones a lo largo de la vida, ¿Será entonces una necesidad perenne? Creo que si, sí relativamente, lo creo con una condición, cuidando que no se torne en miedo, cuidando que no me vuelva insegura, que no haga que me tiemble la voz.
La vida no es en blanco y negro. Yo soy un resultado de dos factores fundamentales, mi entorno y mis decisiones. Los actos y sus consecuencias están mediados por contextos históricos y culturales. No se pueden ver aislados, la cotidianidad no es un laboratorio estéril.

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